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miércoles, 2 de agosto de 2017

HACKER O CRACKER???

La idea de hacker suele ser errónea en la opinión pública, ya que se los identifica con personas que comenten delitos informáticos. Pero en realidad, esa definición corresponde a un cracker. Veamos las diferencias.


Cómo distinguir entre un hacker y un cracker

A menudo, se utiliza el término hacker para referirse a "piratas informáticos", es decir, aquellos que con conocimientos de informática persiguen objetivos malignos, como robos de contraseñas de tarjetas de crédito o introducción de virus en masa. No obstante, la verdadera definición de hacker dista mucho de estas características, que en cambio sí corresponden a los conocidos como crackers. Veamos cuáles son las diferencias reales entre ambos conceptos.

¿Qué es un hacker?

Un hacker, originalmente, se describe como una persona amante de los ordenadores con conocimientos altos en una o más áreas de la ciencia de la informática, especialmente en seguridad y programación. En definitiva, se trata de usuarios con conocimientos muy avanzados en el funcionamiento interno de los ordenadores y redes informáticas.
Pero, ¿qué hace exactamente un hacker?

Estos usuarios suelen ser muchas veces aficionados obsesionados con la seguridad en las redes, y tratan de averiguar de qué forma se podría acceder a una red cerrada para posteriormente arreglar ese error del sistema. Un hacker también puede desarrollar soluciones contra virus informáticos y programas que distribuye libremente, y ama la informática lo suficiente como para formarse día a día en este arte, sin buscar ningún beneficio secundario u oculto que no sea la satisfacción personal.

¿Qué es un cracker?

Muy al contrario de los hackers, los crackers son lo opuesto a los primeros: sujetos con conocimientos (no siempre altos) de redes e informática que persiguen objetivos ilegales, como el robo de contraseñas, destrozar la seguridad de una red doméstica o esparcir un virus informático a un gran número de computadoras.
Los crackers pueden hacer todo su trabajo buscando tanto recompensas económicas (sustracción de dinero de tarjetas de crédito, estafas online...) como el placer de creerse superiores al resto de la humanidad, o incluso por morbo; un ejemplo sería infestar con un virus los ordenadores de una universidad determinada.

El error de conceptos en la opinión pública

Varios escándalos mundiales en los años 80 y 90 provocaron una inmerecida opinión pública entorno a la cultura hacker: cada vez que se detenía a algún cracker que había infestado miles de ordenadores personales o accedido a documentos gubernamentales "top-secret", los medios de comunicación se referían a ellos como hackers, y no como "crackers", que es en realidad lo que eran  y siguen siendo.
En nuestras manos está la oportunidad de hacer cambiar este gran detalle, y podemos empezar utilizando correctamente cada término al describir una persona que ha cometido un claro delito, a por el contrario, otra que simplemente utiliza sus conocimientos para ayudar a los demás y saciar su inofensiva curiosidad.

sábado, 20 de mayo de 2017

WANNA CRY: Virus informático tipo ransomware (encriptador)

Qué es el virus Wanna Cry


Wanna Cry es un virus informático masivo tipo ‘ransomware’ (que encripta computadoras) que está infectando las computadoras y las redes internas de grandes empresas en el mundo. El virus afecta al sistema Windows de Microsoft y ha infectado computadoras más de 150 países que no tenían las últimas actualizaciones instaladas.

El virus Wanna Cry restringe el acceso a su sistema y exige el pago de un rescate de $ 300 dólares en bitcoins a sus dueños para eliminar la restricción. El ataque informático ya pasó a la historia como uno de los más agresivos y, en este punto, se han reportado computadores afectados en más de 100 países. Se ha seleccionado el medio de pago electrónico (bitcoin) como medio de pago ya que permite mantener el anonimato de la persona que recibe el dinero.


Usar un sistema operativo actual y con las actualizaciones activadas

Microsoft ha estado en la diana desde que se supo que diferentes vulnerabilidades de Windows facilitaron la difusión de WannaCry en los sistemas atacados; pero lo cierto es que la firma de Redmond respondió con rapidez ante la amenaza mediante una actualización o parche de seguridad que impedía el acceso a este código malicioso. ¿Qué falló entonces? Por un lado, la lentitud de las grandes corporaciones en adoptar las actualizaciones en sus sistemas (deben comprobar que la nueva versión no afecta al rendimiento en su red), y por otro lado, la variedad de versiones de Windows existentes entre los usuarios.

No abrir adjuntos de remitentes desconocidosMicrosoft recuerda que Windows 10, la versión actual de la plataforma, nunca se ha visto afectada por el ataque, pero sin embargo existen miles de ordenadores con versiones anteriores del sistema operativo (muchos de ellos corriendo todavía XP). "Windows es una plataforma hoy en día muy segura", zanja Vicente Díaz, analista de la firma de seguridad Kaspersky. "Lo que sucede es que hay muchas versiones obsoletas en el mercado y con usuarios que no las actualizan", añade. Lo cierto es que ha sido precisamente la desidia de los usuarios el eslabón más débil del sistema que ha sido aprovechado por los atacantes: "Los criminales se aprovechan del hecho de que muchos usuarios no hacen lo suficiente por proteger sus equipos", explica Marty P. Kamden de North VPN.

La puerta de entrada del ransomware son los adjuntos en los correos electrónicos. Se trata de documentos con títulos sugerentes o que pretenden confundir al usuario, y la máxima principal reside en ser disciplinado en este asunto: nunca abrir un adjunto del que no se esté completamente seguro su origen. Por lo general, ni los bancos ni otro tipo de entidades públicas envían adjuntos en los emails, con lo que si llega alguno, se debe permanecer alerta y nunca, bajo ningún concepto, abrir el documento.

Hacer copias de seguridad con frecuencia

El principal elemento de extorsión que emplea el ransomware es la pérdida de datos: si no se paga se borra para siempre todo el contenido cifrado. Si el usuario ha sido disciplinado haciendo copias de seguridad, no temerá tanto perder el contenido de días o incluso horas, que quien lleva meses o años sin respaldar sus datos. "Algunos pequeños negocios que teman perder toda la contabilidad pueden sentirse tentados en pagar, algo que se evita si se hacen copias de seguridad con frecuencia", explica Díaz.

Utilizar antivirus

Parte del mérito del gran incremento en seguridad logrado por Windows reside en Windows Defender, lo que Microsoft define como "centro de seguridad" integrado en las últimas versiones de Windows y que ofrece un servicio antivirus y cortafuegos para el usuario. Los de Redmond se encargar de mantener esta barrera actualizada permanentemente y el usuario debe preocuparse únicamente de mantenerla actualizada (o activar la actualización automática), pero los que empleen versiones de Windows que no integren esta barrera, deberán instalar otro tipo de antivirus y mantenerlo actualizado siempre a la última versión.

Nunca pagar

El mensaje en pantalla que ven los usuarios afectados por el ransomwarepuede resultar tentador: pagar cantidades no muy grandes por el rescate y en minutos tener sus datos de vuelta en los discos duros. Sin embargo, los expertos no recomiendan el pago del rescate bajo ninguna circunstancia: por un lado, es tal la presión de las autoridades y los sistemas de seguridad que muchos de los atacantes simplemente se esfuman y sus servidores son inutilizados, con lo que en muchísimas ocasiones toman el dinero del rescate y no liberan al rehén tras el pago. Por otro lado, el pago del ransomware sirve de aliciente para fomentar esta actividad delictiva. Está claro que si cada vez son menos los que sucumben, será menos rentable esta forma de criminalidad.